cuatriciclo santa fe

Ayer nomás me preguntaba cuanto tiempo pasaría hasta que nos encontráramos nuevamente frente a otra muerte de un adolescente por el uso indebido de un vehículo. No pasó mucho porque hoy se conoció otro caso sucedido en la provincia argentina de Santa Fe. Y no sabemos cuántos más ocurren sin que nos enteremos porque no salen en los medios.

Ante este nuevo hecho me pregunto ¿vamos a seguir discutiendo si un vehículo está en regla, si el conductor usaba o no usaba casco? En los comentarios que la gente hace al pie de la noticia en el diario Infobaehttp://www.infobae.com/2016/01/13/1782857-otro-chico-murio-un-accidente-un-cuatriciclo hay uno que dice: ¿tanto cuenta hacer cumplir la ley?.

Parece que no nos damos cuenta, estamos dormidos o somos muy ignorantes o descuidados o no sé pero, hay algo que es de sentido común. La pregunta no pasa por saber quién hace cumplir la ley, la pregunta pasa por averiguar en serio por qué somos tan reacios a cumplir una norma. Y si no aprendemos desde niños a cumplir con normas de acuerdo a nuestra edad, comprensión, lugares que frecuentamos…¡cómo vamos a ser capaces de cumplir la ley y de respetar y aceptar cuando nos dicen las autoridades que hay que cumplir con las normas!.

Y tenemos que acabar con la contradicción que se instaló en cuanto a parece que hacer cumplir una ley es un acto de autoritarismo porque después, pedimos que las leyes se hagan cumplir. Pongámonos de acuerdo, aprendamos que ejercer autoridad no es autoritarismo sino simplemente la búsqueda de un ámbito social medianamente ordenado.

Este nuevo muerto, un adolescente que contaba con tan sólo quince años…¿qué pasaba por su cabeza que no pensó que estaba haciendo algo que no debía?. Los primeros que tienen que ejercer la autoridad son sus padres, que le deberían haber impedido salir en esas condiciones con un cuatriciclo. Y si el chico salió igual supongamos que desobedeciendo a sus padres, también son los padres los responsables por no haber logrado un sistema de organización familiar en el que ciertas normas deben funcionar para beneficio de todos y cada uno de los miembros de la familia.

Ya sabemos que la familia está desmembrada, que hay muchas familias rotas, que a veces se permiten ciertas conductas y se satisfacen caprichos de los hijos por una especie de culpa de los padres por no frustrar más al hijo pero, con ese razonamiento no se cuida la vida de los hijos sino que se los empuja al abismo.

¿Quiénes tienen que educarse?…los padres. Aunque estén divorciados, tienen que encontrar el modo de resolver el tema de la autoridad pues de lo contrario nos estaremos enfrentando a éstos y otros hechos similares por siempre. Hay herramientas, hay caminos, hay ayudas a las que podemos acudir para que nos orienten, sólo se necesita la voluntad y la humildad de reconocer que a veces, solos no podemos encontrar la via del diálogo familiar.

Conclusión: quien está habituado a respetar, respeta y lo hace razonablemente. Enseñemos a nuestros niños y adolescentes a razonar, razonemos junto con ellos, démosles razones del por qué sí o del por qué no de ciertas negativas nuestras. No sabemos si dará resultado pero lo que ahora sucede, tampoco lo da. Probemos.

María Inés Maceratesi
Directora de EduVia
Orientadora Familiar
Foto: Crédito: sl24.com.ar