Por: María Inés Maceratesi

El tiempo histórico que estamos viviendo nos aportó: progreso, comodidad, la posibilidad de circular por rutas y calles con mayor rapidez gracias a la tecnología de los automotores pero, a la vez, se ha generado un problema, como son los accidentes de tránsito en los cuales, el factor humano es el principal causante.

Los expertos de todo el mundo están abocados a la búsqueda de soluciones partiendo desde lo más simple, la adquisición de valores viales de los ciudadanos, lo cual implica algo un poco más profundo que el simple y necesario conocimiento de normas y señales de tránsito, se trata de apuntar a una integral Educación Vial como camino para la formación de la conciencia personal que incluya la concientización vial.

Puestos a definir qué es la Educación Vial, se llega a la conclusión de que ésta, forma parte de algo mucho más amplio como es la Educación Social, la cual comprende una educación para la ciudadanía responsable, que se efectiviza a partir de la creación de hábitos y actitudes de convivencia, de calidad de vida, de respeto por el medio ambiente y por supuesto, de Seguridad Vial.

Y en esta interactuación social entre ciudadanos, entra en juego la globalización que nos acerca cada vez más pues son muchas las personas que viajan en calidad de turistas o se establecen en países cuya ciudadanía tiene un modo particular de concebir el tránsito y las relaciones entre los diferentes actores sociales.

La Universidad de Salamanca ha presentado resultados de un estudio sobre los conflictos entre peatón-vehículo, estudio que se ha realizado en colaboración con el Centro superior de Educación Vial de la Dirección General de Tráfico.

Una de las instancias se dirigió a desarrollar un sistema automático de detección de episodios de conflictos en sendas peatonales y otra instancia apuntó a estudiar el comportamiento de los peatones y de los vehículos que da lugar a episodios susceptibles de convertirse en un atropello.

Ambos estudios pretenden contribuir al estudio de la accidentalidad en las sendas peatonales y su entorno, identificando los factores físicos de riesgo y de protección y proponiendo, en consecuencia, medidas de seguridad vial.

Los resultados muestran que el tipo de vehículo que aparece con más frecuencia involucrado en los conflictos es el turismo. En el paso no regulado por semáforos, el agente principal del conflicto suele ser el vehículo, bien como factor contextual (turistas estacionados en el propio paso que promueven la exposición del peatón a zonas de riesgo) o bien vehículos que cometen infracciones no deteniéndose cuando el peatón está cruzando la calzada.

En cambio en el paso con semáforo, el origen del conflicto suele estar en la conducta del peatón, especialmente cuando el peatón cruza estando el semáforo en rojo.

En ambos casos la mayor parte de los conflictos se producen durante el día y con condiciones atmosféricas y de terreno propicias.

También se observó cierta tendencia de los peatones a cruzar fuera de la senda peatonal o a salirse de ella una vez que han iniciado el acto de cruzar.El análisis recogido por la Universidad de Salamanca sostiene que tanto vehículos como peatones tienden a basar su conducta en la suposición que los elementos de la situación van a adaptarse a la suya propia, es decir, el peatón presupone que el vehículo se detendrá cuando se aproxime al paso y el vehículo entiende que el peatón no cruzará al verle llegar.

Ante este panorama, se hace necesario encauzar la Educación Vial de los niños hacia el medio familiar que es quizás, el medio más óptimo para trabajar los hábitos y comportamientos de los más pequeños.

Son los padres los encargados de la educación de los hijos en todos los aspectos que tienen que ver con la alimentación, la higiene, la salud, el mundo afectivo,…y ¿ por qué no?…la Educación vial entendida como un factor de adaptación al medio y de prevención de accidentes inmediatos, pero a la vez de concientización y respeto al complejo mundo de la convivencia y de las normas.

El imperioso informar a los padres de la necesidad de tratar el tema vial con sus hijos, de cómo, cuándo y dónde deben hacerlo para que su trabajo produzca frutos, no sólo para sus hijos, sino para la sociedad en general.

También los maestros son los encargados de formar al alumno para que comprenda la importancia y la necesidad de adquirir una buena Educación vial; para que comprenda la importancia de contar con buenas rutas y medios de transporte, para que se enfrente con espíritu crítico al mundo de la publicidad que le incitará a usar un determinado vehículo, para que conozca y evalúe quiénes son los que sufren accidente y por qué y, a partir de conocer, pueda influir en un futuro, en su medio social.

La educación vial constituye el soporte imprescindible para consolidar la seguridad vial como un valor social de nuestro tiempo. En el Centro Superior de Educación Vial de Salamanca, un equipo multidisciplinar de psicólogos y pedagogos, centran su actividad en la investigación, diseño de programas y materiales didácticos complementarios, así como en la formación de mediadores en los respectivos ámbitos profesionales.

Además, dentro de los distintos departamentos que componen las Jefaturas Provinciales de Tráfico, existe un grupo de funcionarios que tiene como objetivo la mejora de la Seguridad Vial a través del desarrollo de diferentes programas de Educación Vial.

Este grupo, encabezado por el Jefe Provincial de Tráfico, se compone básicamente de los coordinadores provinciales de Educación Vial y de los monitores de unidades móviles de parques infantiles de tráfico que conforman, junto a otros integrantes de la Jefaturas Provinciales de Tráfico, un equipo dinámico que promociona, apoya y difunde, de forma progresiva, la Educación Vial en diferentes ámbitos y colectivos: escolares, profesores, policías, adolescentes, jóvenes, adultos y mayores entre otros.

 La Educación Vial constituye un aspecto básico de la educación integral de los ciudadanos que va más allá del mero conocimiento de normas y señales, y, por tanto, más allá de la formación necesaria para ser conductor y la que se recibe en los períodos de educación formal. Es constatable que la educación para la seguridad vial está planteándose, cada vez con mayor intensidad, como un objetivo social a conseguir por parte de profesionales de ámbitos muy distintos, siendo muy valiosa la contribución que éstos aportan en la prevención de accidentes de circulación.

Animadores sociales

El término de Animadores sociales hace referencia a todos aquellos profesionales que se ocupan de tareas de dinamización social, sobre todo socioculturales y de ocio y tiempo libre (coordinadores de programas de intervención específicos, animadores comunitarios, animadores o monitores culturales, animadores de equipamientos especializados y animadores y monitores de tiempo libre). Como tales profesionales son los encargados de programar, organizar, dinamizar y evaluar proyectos de intervención social dirigidos al desarrollo de la sociedad, aplicando técnicas de dinamización de grupos y utilizando recursos comunitarios, culturales y de ocio y tiempo libre, por lo que tienen una importante participación en actividades de Educación Vial.

Empresas

Cada vez son más frecuentes los programas de seguridad vial en los planes de prevención de accidentes de trabajo en las empresas. Investigaciones llevadas a cabo por los departamentos de recursos humanos de infinidad de colectivos demuestran que los accidentes de circulación son el factor de absentismo más importante y a efectos productivos el elemento económico más negativo en relación con las indemnizaciones, seguros y daños de vehículos de empresa, sin desdeñar la desgracia y el dolor humano que supone para quienes lo padecen. Sanidad La prevención de la accidentalidad vial se ha convertido en un objetivo prioritario de las Políticas Promotoras de Salud, por lo que la participación activa de los diferentes agentes sociales puede conseguir que el objetivo de la Educación Vial sea la base de una Educación Saludable para todos.

Policía Local

Como ya casi todo el mundo sabe la Policía Local en general, de un gran número de municipios , intervienen activamente como mediadores esenciales en el tema de la Educación Vial dirigida tanto a escolares como a otros grupos etáreos. Sin embargo, hasta llegar aquí, hemos recorrido un largo camino en el que, fundamentalmente, se ha trabajado la formación específica de este colectivo unida a una enorme ilusión, esfuerzo y dedicación que les ha colocado, indiscutiblemente, en una posición muy reconocida y valorada socialmente.

Fuente: http://www.dgt.es/