sillita

Un informe de CESVI Argentina da cuenta que las únicas sillas infantiles homologadas son importadas, pero las restricciones al ingreso de productos extranjeros hacen que sean cada vez más difíciles de conseguir. De este modo, la protección infantil en los automóviles se ve comprometida.

En los últimos años, las terminales automotrices se abocaron al desarrollo y mejora de la seguridad en los vehículos. La incorporación de sistemas de seguridad activos y pasivos en pos de reducir las consecuencias de un siniestro dentro de los vehículos, es una búsqueda constante de los fabricantes. Pero la pregunta que surge es: ¿quién piensa en los niños? Se debe tener en cuenta que el automóvil en sí mismo fue concebido para trasladar adultos; en consecuencia, todos los dispositivos están diseñados para resguardar la vida de éstos y no la de los niños. Por otra parte, la gran cantidad de chicos involucrados en siniestros que terminan con lesiones de diversas magnitudes e incluso la muerte debería ser una excusa inmejorable para reforzar campañas de educación vial, aumentar el número de controles por parte del Estado y garantizar la seguridad vial a través de leyes o regulaciones.

Es importante entender que las butacas infantiles no son un simple accesorio para el auto, sino que puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Se las puede conseguir en supermercados, jugueterías y casas especializadas para niños, pero lo que debe primar a la hora de adquirirlas es el concepto de que se trata de un elemento de seguridad vital y no de un juguete.

Es importante contar con todo el asesoramiento previo a la compra ya que una instalación inadecuada, una elección de tamaño o peso incorrecta o alguno de los muchos problemas comunes que existen le quitarán un gran porcentaje de efectividad al dispositivo.

Muchos negocios del ramo asesoran acerca de la oferta de butacas existentes en el mercado, sus ventajas y desventajas e incluso hasta se puede concurrir con el vehículo y el niño para probar y elegir la opción que mejor se adapte a las necesidades del cliente.

Otros comercios más comprometidos con la seguridad ofrecen de manera gratuita asesoramiento sobre la correcta instalación de la butaca sin importar donde fue adquirida. Por esto resulta importante conocer, asesorarse e informarse lo más que se pueda antes de comprar la butaca para los niños.

Promesa de regulación

La butaca de seguridad no resulta ser un simple elemento para ajustar cómodamente el niño dentro del vehículo sino más bien es un accesorio que debe brindar seguridad y actuar correctamente en caso de un siniestro. Por este motivo es que las butacas se someten a un proceso de homologación que consiste en una evaluación de aspectos técnicos que comienzan en la propia fabricación y concluyen con diversos ensayos. De estas pruebas el más representativo es el ensayo dinámico, en el cual la butaca se somete a una condición extrema que simula un choque.

Actualmente en nuestro país no existe legislación vigente que obligue a homologar las butacas, sin embargo se está revisando el protocolo de ensayo en el seno de IRAM- AITA.

Es destacable remarcar que las autoridades nacionales han tomado cartas en el asunto y se espera que para fines de este año entre en vigencia la normativa que regule las butacas así como también que para 2016 los nuevos modelos de autos incluyan algún sistema de fijación para sillas infantiles. Sumado a esto, las restricciones para ingresar productos extranjeros hace que la demanda no pueda ser abastecida con butacas homologadas.

De las 60.000 butacas que entraban por aduana en 2010, hoy sólo ingresan 15.000. Frente a este panorama se presenta el dilema: ¿qué hacer? Demás está decir que resulta aconsejable tratar de reducir el riesgo y las potenciales lesiones al mínimo posible.

Utilizar solamente el cinturón de seguridad del propio automóvil puede resultar contraproducente e incluso generar lesiones que el mismo choque no hubiera causado. Por otro lado, trasladar al pequeño en brazos es tan perjudicial como dejarlo sin atar. Por tal motivo, utilizar una butaca, esté o no homologada, siempre ayuda a reducir el riesgo y las lesiones frente a las alternativas erróneas de llevarlos en brazos, o ajustados con el mismo cinturón del vehículo tal como se observa comúnmente.

Cómo elegir la butaca

¿Qué es lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de elegir una butaca de seguridad para el auto?

El peso del niño. Todas las butacas están clasificadas según este parámetro, con rangos precisos de utilización. Una vez conocido este dato, la elección pasa por conocer el sistema de anclaje con el que cuenta nuestro vehículo y en última instancia el aspecto estético.

¿Por qué las butacas para niños pequeños deben colocarse en sentido contrario a la marcha?

Dado que la musculatura del cuello se encuentra poco desarrollada y la cabeza concentra casi el 33% del peso del niño, en caso de un impacto frontal, si la butaca se encuentra colocada mirando hacia delante esta combinación de factores podría contribuir a generar lesiones graves o incluso la muerte. En cambio, si la butaca se encuentra en sentido contrario a la marcha, la posición de la columna vertebral hace que en un choque o desaceleración las tensiones a nivel del cuello sean notablemente inferiores. Se estima que al año, el niño ya tiene desarrollada la musculatura y entonces puede ubicarse en el sentido de marcha.

¿Cómo estar seguros de haber elegido la butaca adecuada?

Se aconseja verificar siempre la funcionalidad de la butaca con el automóvil, realizando una instalación de prueba antes de comprarla. De esta forma, se evitarán problemas derivados de asientos que no se adaptan a nuestra butaca, o peor aún, de butacas que no se adaptan a nuestros niños.

¿Cuándo es preciso cambiar la butaca de seguridad?

En los siguientes casos:

  • Cuando la cabeza del niño sobresale del borde superior de la butaca;
  • En caso de que la butaca haya sufrido un golpe como, por ejemplo, a raíz de un choque, aunque el niño no estuviera sentado en ella o se nos caiga al piso.
  • Cuando el niño haya superado el peso máximo estipulado para esa butaca.

¿Hasta cuándo se debe utilizar la butaca de seguridad para el auto?

Cada butaca está especificada según un rango de peso. Se debe ir actualizando la butaca hasta que el niño alcance una altura de 1,50 m o un peso de hasta 36 kg.

¿Homologada o no?

En el caso de tener una butaca de seguridad, muchos tienen una duda existencial: ¿Cómo reconozco si está o no homologada? Las butacas de seguridad homologadas presentan en su parte trasera una etiqueta, generalmente de color naranja, donde se informan los datos técnicos de la misma. Ahí queda especificado el fabricante, los vehículos en los que se puede utilizar (la leyenda universal indica que sirve para todos los vehículos), el peso máximo del niño, la norma de referencia (ECE R44 para Europa y FMVSS 213 para USA) y lo más importante: un número de homologación.

Este último dato es con el que podremos identificar si nuestra butaca está homologada realmente.

¿Cómo lo verificamos? Sencillo, buscamos dos butacas iguales y dichos números deben ser diferentes. La indicación es una numeración progresiva de producción desde que se concedió la homologación y cada butaca tiene un número único, al igual que cada automóvil cuenta con su propia patente.

Anclados en la prevención

A pesar de ser una práctica muy común, aún hoy asusta ver la forma en que bebés y niños son trasladados en los vehículos. En contadas ocasiones se los observa correctamente sujetos y con todos los dispositivos de seguridad necesarios. En Argentina, la sociedad ha ido en detrimento de las normas de seguridad.

Si en invierno los abrigamos del frío y en verano los protegemos del sol: ¿en qué momento nos encargamos de protegerlos en el auto al que los subimos a diario? Tomar conciencia del riesgo al que se exponen los más pequeños posibilitará la incorporación de los cuidados que se deben tener en cuenta.

Es por esto que hay que entender que el uso de la butaca no es solo para evitar una infracción (la ley de tránsito obliga a niños menores de 4 años a utilizarla) sino por la importancia que tienen para resguardar las vidas. En este sentido, investigaciones realizadas por CESVI Argentina demuestran que el 75% de las lesiones en niños menores de 10 años ocurre en tronco y cabeza, zonas destinadas a proteger justamente por la butaca.

A pesar de las estadísticas y de las sensaciones generales, actualmente el resguardo de los más pequeños dentro de los automóviles está en creciente consideración dentro de las terminales automotrices. Esto se debe a la demanda de los usuarios, que al estar mejor concientizados sobre los riesgos de viajar sin protección exigen mayor equipamiento.

En la República Argentina, según un acuerdo firmado en junio de 2011 entre los ministros de Interior, Florencio Randazzo, y de Industria, Débora Giorgi, con fabricantes e importadores de automóviles, a partir del año 2016 todos los vehículos nuevos que se vendan en el país deberán contar con anclajes rígidos para la sujeción de asientos de seguridad infantil en al menos una de sus plazas traseras.

¿Todavía sirve?

Más allá de las demora en la legislación y de la falta del control, también hay desconocimiento, falta de información y dudas por parte de los padres.

Un error muy frecuente suele ser el pase de la butaca entre familiares o amigos, ya sea por una cuestión económica o por simple cortesía. Esto es factible de llevar a cabo siempre y cuando tengamos un absoluto conocimiento de la procedencia de dicha butaca. Es importante conocer quién la usó y cómo y si estuvo involucrada en algún choque. Recordemos que este elemento de seguridad solo puede ser utilizado una vez y luego debe ser reemplazado. Cuando cumplió su vida útil, ya no brinda garantías sobre un correcto comportamiento. Por tal motivo, es importante conseguir los manuales que brinda el fabricante al momento de la compra.

Ahí se detalla la forma de uso, instalación, mantenimiento, duración y todo lo concerniente a la butaca.

Se recomienda que todos los elementos de seguridad del vehículo sean reemplazados entre 8 y 10 años desde que el auto fue fabricado. De igual manera sucede con la butaca. Si bien el fabricante muchas veces no especifica una «fecha de vencimiento» para las mismas, dado que se trata de un elemento expuesto a excesivo calor, frío, radiación UV y muchas otras condiciones climáticas, es recomendable renovar la butaca entre los 5 y 8 años.

Diferentes sistemas

Al momento de adquirir una butaca de seguridad es necesario reconocer las diferencias de los sistemas que existen en el mercado hoy en día. En cada vehículo se encuentra instalado un sistema compatible con las butacas y nunca debemos intercambiar entre éstos. Es muy probable que una butaca concebida para un determinado sistema encastre en otro, pero esto no asegura que en caso de tener que cumplir su función lo haga correctamente. Tener un sistema u otro no hace que la butaca sea más o menos segura, ya que cualquiera sea el sistema con el que cuente el vehículo, si la butaca está correctamente instalada cumplirá su función de manera exitosa.

Anclajes rígidos

Son piezas metálicas fijadas a la carrocería del vehículo mediante soldadura o atornilladas, que permiten la sujeción de los asientos de seguridad infantil de manera segura y práctica.

Los anclajes son tres: dos inferiores que se ubican entre el respaldo y la base del asiento trasero del vehículo, y un tercero denominado Top Tether (anclaje superior) que puede ubicarse en la cubierta trasera por detrás de los asientos cuando la carrocería es de cuatro puertas, o en algún punto del piso de la zona de carga cuando se trata de una carrocería cinco puertas.

La disposición de estos tres puntos de anclaje puede corresponder a dos sistemas similares de fijación de asientos de seguridad que son: ISOFIX y LATCH.

ISOFIX

Es el sistema de sujeción para asientos de seguridad infantil que la Comisión Económica Europea de la Organización de las Naciones Unidas ha adoptado para su territorio y normalizado bajo la resolución ECE R16.

Los asientos infantiles correspondientes al sistema ISOFIX cuentan con tres puntos de amarre: dos inferiores rígidos de acople rápido fijados a la base de la silla; y uno superior (Top Tether) que consta de una correa ajustable que permite sujetar la parte superior de la silla al anclaje fijado a la carrocería por detrás de los asientos, y que tiene como función evitar la rotación de la silla al momento de un impacto frontal.

Los anclajes ISOFIX son aptos para asientos de los grupos 0, 0+ y 1, es decir, para niños recién nacidos y hasta los 18 kg. de peso.

Los asientos del grupo 1, pueden tener como tercer punto de anclaje anti-rotación una pata de apoyo inferior que se debe afirmar al piso del vehículo. Este dispositivo incorpora un indicador visual para su correcta colocación.

LATCH

Es el sistema de sujeción para asientos de seguridad infantil que se ha reglamentado en los Estados Unidos bajo los estándares federales de seguridad vehicular con la norma FMVSS 225, para todos los automóviles nuevos que se fabriquen en su territorio.

LATCH también cuenta con tres puntos de anclaje, dos inferiores y uno superior denominado Top Tether. La diferencia de este sistema con respecto a ISOFIX es que los puntos de amarre inferiores no son rígidos de acople rápido, sino correas ajustables con ganchos rápidos.

Cuando una butaca incorpora alguno de los sistemas ISOFIX o LATCH se logra las siguientes ventajas:

Gracias a sus 3 puntos de anclaje convierten a la butaca en un espacio seguro para viajar dentro del habitáculo. Además, garantizan el máximo nivel de protección en caso de impacto.

No requieren de los cinturones de seguridad: A diferencia de las butacas tradicionales, una butaca con anclajes ISOFIX o LATCH no necesita de los cinturones de seguridad del auto para instalarla en el asiento.

Las butacas con sistema ISOFIX o LATCH se fijan y se quitan de manera rápida y fácil y por sobre todo ayudan a evitar errores en la instalación.

Por estos motivos, previo a la adquisición de una butaca, consulte el manual del usuario del vehículo donde se indica no sólo el sistema con el que cuenta, sino que además la recomendación de una butaca que ha sido testeada y que ha pasado correctamente los ensayos pertinentes.

El asesoramiento previo a la compra resulta muy valioso. Así como también poder concurrir con el automóvil y el niño para verificar que se adecua todo correctamente. Solo una butaca correctamente instalada cumplirá con su función.

Todos los asientos de seguridad homologados son seguros si se utilizan correctamente y de acuerdo a las instrucciones de instalación indicadas por el fabricante y del manual del propietario del vehículo.

La homologación y test hechos en Argentina

Durante la semana de la Conferencia de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) en Buenos Aires, allá por mayo de 2009, dicho organismo fue alertado acerca de los sistemas de retención infantil (SRI) de la marca Infanti, que llevaban dos etiquetas de homologación ECE E1 (E1 04301166 y E1 03301166).

Cuando se consultó con el Bundes Amt Kraftfahrt (KBA), en Alemania, quedó en evidencia que estos números de homologación nunca fueron emitidos para este SRI, y que la autorización fue retirada en 2007.

A petición de la Fundación FIA, TNO Automotive, en Holanda, realizó dos ensayos dinámicos con este SRI Infanti de acuerdo con la normativa ECE 44.04. Ambos SRI no pasaron la prueba.

El SRI Infanti es muy comercializado en América del Sur. Su fabricante se estableció en Chile y muchos se venden en el país. En un anuncio en el sitio web de Infanti en Argentina (no en el sitio web Infanti en Chile) se afirma que: «Los SRI Infanti están homologados de acuerdo con la extrema calidad y los estándares de seguridad de la CE». Además, se muestran un círculo con E1 y el logotipo oficial del KBA alemán queriendo dar por sentado que realmente están ensayados.

¿Qué Significa?

ISOFIX: La palabra proviene de la conjunción de las siglas de la International Organization for Standardization, junto con la palabra FIX que en su traducción del idioma inglés quiere decir sujeción.

www.seguridadvialinfantil.org

www.safercar.gov/parents/carseats.htm

www.nhtsa.gov

LATCH: Es un acrónimo que quiere decir anclajes inferiores y correas de anclajes para niños (Lower Anchors and Tethers for CHildren).

Cómo colocarlos

ISOFIX:

Posicionar el asiento infantil sobre el asiento del automóvil.

Asegurar con las manos los ganchos inferiores a los anclajes y ajustar las correas.

Asegurar la correa superior Top Tether al anclaje correspondiente y tensar la correa.

Para quitar, aflojar las correas y desenganchar los ganchos rápidos de los anclajes.

LATCH:

Con este sistema sólo basta alinear las trabas inferiores a los anclajes y empujar firmemente hacia atrás hasta que el testigo indique la correcta colocación. Luego asegurar la correa superior (Top Tether) al anclaje correspondiente y tensarla. Del mismo modo para retirarlo, primero aflojar y retirar la correa superior y luego simplemente presionar los botones liberadores en ambas trabas y retirar hacia atrás.