Ciudad de Buenos Aires – Según CESVI existe una razón física por la cual los niños -y en especial, los bebés- son los más propensos a sufrir serios daños en un accidente de tránsito. Su escaso peso y el mayor tamaño de la cabeza con relación al cuerpo, facilitan que salga despedidos del habitáculo, golpeándose previamente contra el interior del mismo.

En consecuencia, CESVI recomienda, en el caso de bebés recién nacidos y hasta 9 kilos o 12 meses aproximadamente, utilizar sillas tipo cuna o «huevito», que sujetas mediante el cinturón de seguridad del vehículo, permiten que la criatura viaje mirando hacia atrás. Estos dispositivos están equipados con pequeños cinturones de seguridad, que se deben ajustar al cuerpo del bebé de manera que sea posible introducir fácilmente un dedo por debajo de la cinta. Para el caso de bebés más grandes, el mismo organismo que pesen más de 9 kilos y menos de 15 recomienda elegir sillas de seguridad (más parecidas a una butaca) que también se sujetan al asiento del vehículo mediante el cinturón de seguridad del mismo. En este caso, los niños -por tener una estructura ósea más desarrollada- ya pueden viajar mirando hacia adelante y ser retenidos en el caso de un choque frontal, por el propio cinturón de seguridad de la silla.

En el caso de los menores de más de 15 kilos de peso, será necesario utilizar lo que se denomina un «amoldador». El mismo permite ajustar el cinturón de seguridad como si se tratase del cuerpo de un adulto. En este caso, el objetivo es conseguir darle más altura al niño, de manera que la cinta del cinturón de seguridad se ajuste perfectamente su cuerpo y que en ningún momento pase muy cerca del cuello o por afuera del hombro. Estos dispositivos pueden ser con o sin respaldo. Los dispositivos con el respaldo serían ideales para chicos de 4 a 6 años y con un peso no mayor a los 22 kilos. Los dispositivos sin respaldo se recomendarían para chicos de 6 hasta 12 años y hasta 36 kilos.

Estas consideraciones son el objetivo de la iniciativa de ley del diputado Daniel Kroneberger, quien pretende modificar la ley de Tránsito vigente, con el fin de que sea obligatorio el uso de las sillitas de seguridad en los asientos traseros de los automóviles particulares, cuando en los mismos se transporte a menores de edad.

Fuente: Infancia hoy