Primera parte

El siguiente material sirve para trabajar la Educación Vial en escuelas de nivel inicial, pero también para ser utilizado por padres y maestros que quieran interiorizarse sobre los conceptos básicos de la misma.
Cada etapa de desarrollo del individuo y su nivel de maduración abarca ámbitos y riesgos nuevos.

La distribución de los accidentes en el espacio y la frecuencia de sus distintos tipos, son paralelos en cada etapa de maduración y capacidad, con la exposición al riesgo que la acompaña, según el nivel de movilidad e independencia que logra el individuo.

La etapa inicial del ser humano cubre un ciclo integrado por períodos, cuya característica más sobresaliente en cuanto a movilidad y forma de transitar, es la de dependencia.

Las particularidades en cuanto al desarrollo de los individuos durante este ciclo, imponen que los grandes acompañen y orienten a los chicos, situación que se invierte en el ciclo extremo opuesto de la vida, igualmente de dependencia, en el que los chicos, son los que deben acompañar y orientar a los grandes.

Coincidentemente con la primer actividad desarrollada por un niño, a través de un espacio público y fuera del alcance de la mirada de sus progenitores, comienza el denominado período de movilización como independiente, el que se manifestará en sus distintas formas de transitar, ya sea como peatón, pasajero o conductor.

El margen de movilidad del hombre según su edad, va acompañado de un gradual alcance y familiaridad de ámbitos, a los que accede paulatinamente de acuerdo a sus naturales posibilidades de avance.

Estos escalones o alcances son: en primer instancia su vivienda y luego el vecindario. Este marcará sin lugar a dudas un hito: el primer “mandado” a dos cuadras de la casa; luego seguirá con el reconocimiento del barrio; el ir “solo” a la escuela; el recorrer la localidad; la ciudad; la región, etc.
Ajustarse al tiempo y espacio

Las etapas de exploración y aprendizaje gradual, formarán parte de la adaptación al medio y la socialización del individuo.

De allí, la importancia de orientar y ajustar la educación vial, al verdadero ámbito en que se pueda desarrollar el niño, de acuerdo a su edad y nivel de responsabilidad, profundizando los temas acordes a su alcance y su forma o medio de movilidad, teniendo especial trascendencia las necesidades que le impone su forma de vida, que será particular en cada región, medio sociológico y nivel ecnómico.

El hombre y el medio

Sintetiza la compatibilización, entre la sociedad que usa un ámbito y el respeto del mismo, es decir, el cuidado por el mantenimiento de los espacios públicos.

Tenemos la obligación de fomentar la preservación de la infraestructura vial, tanto urbana como rural, la conservación del sistema de señales, el respeto por la forestación y la parquización vial,
el cuidado de los monumentos y edificios, el evitar tirar basura en lugares públicos como plazas, veredas y caminos, todo aquello que propende en definitiva, a mejorar nuestra calidad de vida.

Definiciones Conceptuales

Vía pública

Se denomina así al espacio o camino de comunicación, utilizado para transitar, y que pertenece a la comunidad, es decir, que es una vía de circulación de todos y para todos.

Las mismas están construidas y mantenidas por los impuestos o tarifas que pagan los ciudadanos. De allí el derecho que tenemos todos al uso y a la seguridad que nos pueden y deben brindar, ya sean calles, caminos o modernas autopistas.

Calle

Desde el punto de vista urbano, este término define al conjunto formado por veredas o aceras, (utilizadas por los peatones), más las calzadas.
Por estas últimas deben transitar los vehículos, pudiéndolo hacer los peatones, solo por las esquinas o lugares convenientemente demarcados para ello.

Fuente: Material didáctico producido por la Dirección de Vialidad de la Prov. de Buenos Aires