La pista recorrerá toda la provincia y se armará, cada 20 días, en una escuela diferente.

La pista que se inauguró ayer fue adquirida por el Ministerio de Seguridad bajo la modalidad de comodato. Por este motivo, las autoridades firmaron un convenio con la Cámara Automotor de Tucumán.

El propósito es que la gran pista, de 192 metros cuadrados, viaje por toda la provincia. «Como es una estructura compleja, planeamos armarla cada 20 días en una escuela para que todos los estudiantes de la zona la vayan visitando», explicó el secretario de Transporte, Ramiro Gutiérrez.

La pista, formada por grandes baldosas que se unen, tiene un complejo semaforizado de verdad, platabandas con señales de tránsito y 15 karts.

Un equipo de agentes de la Policía Vial visitará cada establecimiento escolar para enseñarles a los alumnos las normas de tránsito. Luego, los chicos podrán acceder a la pista para demostrar lo que aprendieron.

El ministro de Seguridad, Mario López Herrera, opinó: «un niño debe llevar a la práctica sus conocimientos sobre normas de seguridad vial. Sobre una pista aprenden jugando y van fijando hábitos sobre conducción segura». «Tenemos la esperanza de que los hijos también ayuden a los padres a que cumplan las leyes. Por eso apostamos a los chicos de la primaria, que tienen un sentido de la responsabilidad incluso mayor que el de una persona adulta», aseveró.

Tienen alrededor de ocho años, no manejan autos pero conocen las normas de tránsito. Alumnos de la escuela Monteagudo mostraron sus conocimientos viales en la minipista habilitada en el Complejo Belgrano

Frunce el ceño y cruza los brazos. Levanta la voz para intervenir en la conversación: «yo una vez estaba en el parque 9 de Julio y me enojé mucho porque pasó un hombre con cuatro pasajeros en una moto». Luis Hernán Coronel no sabe manejar un auto, pero conduce con gran habilidad la bicicleta y el kart, asegura. A pesar de sus ocho años de vida ya conoce todas las leyes de tránsito. Será por eso que no titubea cuando dice que los accidentes ocurren porque los adultos no respetan las normas para circular.

Si no fuera por el tono de voz y la baja estatura que tienen, cualquier podría pensar que la charla con los alumnos de tercer grado de la escuela Monteagudo se desarrolla entre adultos. La mayoría confiesa que ha visto muchos choques cerca de su casa o camino a la escuela. Les preocupa la situación y afirman que les gustaría crecer rápido para tomar el volante y hacer de las calles un lugar más seguro.

Ayer a la mañana pudieron ensayar y poner en práctica sus conocimientos en la mini pista que inauguró la Secretaría de Transporte de la Provincia. Llegaron ansiosos al Complejo Belgrano y apenas se subieron a los karts demostraron lo que habían aprendido en el aula sobre señales de tránsito.

RecreaciónSobre la estructura de 12 metros de ancho por 16 de largo, los niños recrearon el tránsito de una ciudad ideal, en la que los vehículos avanzaban cuidadosamente al ritmo de lo que indicaba el semáforo. «Pará, pará antes de la senda peatonal», le señalaba una de las alumnas a su compañera, que circulaba unos metros adelante. La niña aprovechó para recordarle a un agente de seguridad vial que cuando hay una doble línea amarilla sobre el pavimento no se puede sobrepasar un vehículo. También explicó el significado de un cartel ubicado en una platabanda.

«Prohibido avanzar», precisó la alumna, al referirse a la flecha atravesada por una línea roja.

Consejos a los padres

Andan fuerte, no respetan las señales y se distraen hablando por celular. Estos son los tres motivos por los que, según los chicos, los adultos protagonizan muchos accidentes. «Le digo a mi papá que se cuide y que use el casco. Sólo a mí me hace caso», exclamó Ludmila Cárdenas, de ocho años. La pequeña contó que desde hace unas semanas ya no se sube más a la moto de su papá, porque ella no quiere viajar sin casco. «Es un peligro, ¿y si me pasara algo grave?», se preguntó preocupada.

Cuando se les consultó qué medidas tomarían para disminuir los choques, Ludmila y sus compañeras, Angeles Lobo, Luz Durán, Rocío Argañaraz y Florencia Silva, respondieron: ponerse el cinturón de seguridad, respetar los semáforos, no conducir a velocidades altas, no tomar alcohol si se va a manejar, no distraerse conversando y frenar en todas las esquinas. «Si no nos cuidamos nosotros, vamos a seguir viendo cómo sufre la gente a causa de los accidentes», concluyeron.
Texto y foto: Diario «La Gaceta» www.lagaceta.com.ar