Los colectivos y los taxis enla Ciudad de Buenos Aires ya tienen dos carriles preferenciales para circular por las avenidas Córdoba, Entre Ríos y Callao, en un intento del gobierno porteño por dar prioridad al transporte público en las calles de la ciudad y así reducir los tiempos de viaje de los pasajeros.

En los tramos en los que las avenidas presenten las vías preferenciales, las paradas de colectivos funcionarán cada 400 metros en lugar de cada 200 metros. En tanto, los autos particulares deberán circular por las sendas no afectadas a las vías preferenciales en el horario establecido, que sólo podrán ocupar en el «contraturno» de 20 a 8.

La idea original de la administración de Mauricio Macri era mantener fuera de los carriles preferenciales a los taxis sin pasajeros, porque circulan muy lentamente y obstruyen el paso de los colectivos, que trasladan una cantidad significativamente mayor de usuarios. Sin embargo, luego de una multitudinaria movilización del sector frente al Palacio Municipal, las autoridades cedieron.
La única limitación impuesta finalmente a los taxis vacíos será la prohibición de entrar en las vías preferenciales en el horario pico de la tarde, es decir, de 17 a 20.

El nuevo esquema de carriles preferenciales regirá sobre la avenida Córdoba, entre Reconquista y Medrano, y sobre el eje Entre Ríos-Callao, entre San Juan y Marcelo T. de Alvear. Por su parte, los taxis tendrán prohibido detenerse en la zona de paradas de colectivos, excepto para el ascenso y descenso de pasajeros con discapacidad.

Fuentes del Gobierno porteño aseguraron que entre las 8.30 y las 18.30 ya multaron a 457 vehículos, de los cuales 19 fueron taxis. Los detectaron en Córdoba y Pueyrredón (siete taxis), Córdoba y Bulnes (cuatro) y Pueyrredón y Corrientes (ocho).

Explicaron que pusieron 10 puestos, con cuatro efectivos cada uno, en tres turnos. Es decir, 120 personas, sobre los 585 efectivos de Tránsito que trabajan en las calles. Según el Gobierno, no hubo más porque estaban ocupados con otros operativos, como los de alcoholemia. Y recordaron que entre octubre y abril se sumarán 1.000 agentes más, en tres tandas.

Los «protagonistas», taxistas y colectiveros, tuvieron opiniones cruzadas. Sergio Villaverde, taxista, comentó: «Antes de ejecutar estas medidas sería bueno que eduquen a la gente, desde el peatón hasta los colectivos, taxis y particulares».

En tanto, Carlos Clemente, colectivero de la línea 12, aseguró que «hay camiones estacionados que cargan y descargan mercaderías. Hasta que no los saquen todo va a seguir igual. Y con los taxis depende: mientras no obstruyan las paradas no hay problema. Como ahora recién empieza, se está encaminando bien, pero el tema va a ser cuando pasen los días».

Fuentes: Aire y Luz (Blog del Gobierno de la Ciudad) y Diario Clarín
Foto: Clarín

Comentario: muy acertada la opinión del taxista que expresa que antes de poner estas medidas en marcha es necesario educar a la gente, ya que se nota en la calle, tanto entre los peatones como entre los conductores que ya no se trata de si reciben o no educación vial, si tienen los dispositivos de seguridad o si los vehículos están en condiciones, se trata de que mucha gente no tiene ni idea de las mínimas reglas de educación general, reglas de urbanidad que generalmente cada uno aprende desde niño en su hogar.