Según la Asociación de Propietarios de Ómnibus Escolares, el parque automotor creció un 10% y en total son 1.300 los vehículos habilitados. El Gobierno de la Ciudad comenzó con los controles para verificar el estado de estas unidades. CESVI analiza los requisitos para que los más chicos puedan circular siempre de manera segura.

En la Ciudad de Buenos Aires existen 1.590 escuelas públicas que ya contrataron a los choferes de los 1.300 ómnibus de transporte escolar que hoy están habilitados. Las condiciones en las que funcionan estas unidades es una preocupación vital. Por esto, el director de Seguridad Vial del Gobierno de la Ciudad, Pablo Martínez Carignano, confirmó que desde el lunes se realizan controles en todas las escuelas porteñas.

Desde la Asociación de Propietarios de Ómnibus Escolares afirman que el parque automotor creció un 10% con respecto al año pasado y se renovaron gran parte de los vehículos. El problema es que hay muchos micros que llegan de la Provincia, cobran más barato, pero no están habilitados para trabajar en la Ciudad. Los padres son los que deben hacer este control para garantizar la seguridad de sus hijos.

Análisis de lo que dice la Ley

Desde el año 2005, con la implementación de la Ley N° 1665 de Regulación del Transporte Escolar, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires exige una serie de medidas para los vehículos que serán utilizados como micros escolares.

Entre las exigencias solicitadas se destaca la de poseer dos puertas delanteras que no puedan ser accionadas por los niños, portaequipajes interiores antivuelco y telefonía celular o sistema de comunicación. Asimismo, exige en las plazas delanteras cinturones de seguridad combinados (de tres puntos) e inerciales y, en el resto de los asientos, cinturón de seguridad de dos puntos (abdominales o de cintura).

Sin dudas, los cinturones de tres puntos son mucho más seguros que los de dos porque la sujeción es mucho más completa, solo que más caros. Pero es importante considerar que en los asientos que posean cinturones de tres puntos, también deberían estar equipados con sus correspondientes sillitas o amoldadores de acuerdo a la edad y al peso de los pequeños que lo necesiten. Técnicamente hablando, un cinturón colocado en un sector incorrecto o con elementos de sujeción inadecuados (porque hasta uno mismo podría instalar los cinturones para abaratar costos) puede concluir en lesiones graves para los más pequeños.

Otro de los temas que legisla dicha ley es la antigüedad límite de 12 años para el ingreso de las unidades de transporte que van a prestar servicio. Pero también regula que los vehículos adquiridos hasta el último día de 2006 puedan contar con 15 años de uso como transporte público de pasajeros. En otras palabras, los colectivos que todos los días tomamos en la Ciudad de Buenos Aires pertenecen a una flota que debe renovarse según la normativa cuando las unidades lleguen a los 10 años de vida útil (aunque el Gobierno de la Ciudad prorrogó la utilización por tres años más). Según la Ley N°1665, 10 años es una edad donde el transporte de pasajeros convencional debería ser retirado de circulación. Sin innovaciones en su diseño estructural y con un gran desgaste mecánico, estos pueden ser propensos a fallas que desencadenen un accidente de tránsito. Sin embargo, continúan su vida útil en las calles como vehículos de transporte escolar. De esta manera, se puede adquirir un micro con más de una década de uso para ponerlo al funcionamiento por otros diez años más en el transporte de chicos.

La responsabilidad es de todos. Como padre, sepa que:

En la página del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (www.buenosaires.gov.ar) encontrará un listado con los vehículos autorizados, sus respectivos dominios, números de habilitación, vencimiento de habilitación y la verificación técnica. Chequee que el de su hijo cumpla con todo esto. En la parte trasera del mismo debe contar con el número de habilitación correspondiente y con elementos retrorreflectivos que lo hagan notar.

Cada padre deberá constatar que el vehículo diga TRANSPORTE ESCOLAR en sus cuatro lados y que cuente con dos puertas laterales de ascenso y descenso, pero que su apertura no sea accesible a los más chicos. Además deberá contar con matafuegos y un botiquín de primeros auxilios.

Constate que el micro cuente con un chofer y un celador que será el que coordine y cuide a los niños.

Cuando llega el micro a buscar al niño, aléjense de la calle unos dos metros y esperen hasta que el vehículo se detenga y abra sus puertas para luego subir.

Haga que su hijo obedezca al mayor que esté a cargo de él en el micro, especialmente en caso de emergencia.

Solicite al conductor que en la medida de lo posible, estacione siempre en la puerta del colegio y cerca del cordón para que los chicos bajen directamente en la vereda.

Asegúrese que su hijo se coloque el cinturón de seguridad ayudado por un adulto para cerciorarse de que realmente quede bien abrochado y ceñido al cuerpo del pequeño.

Para reclamar y/o denunciar un micro no habilitado, podrá llamar a esta línea gratuita del Gobierno de la Ciudad: 0800-999-2727.


Fuente: CESVI ARGENTINA
Agradecimiento: Soledad Bererciatúa- Jefa de Prensa de Cesvi