Editorial
Por María Inés Maceratesi

Ante todo, ¡Feliz Año 2019!. Es un formalismo que todos deseamos no obviar pero, difícilmente podamos separar un año de otro olvidándonos de todo cuanto sucedió y pasar al nuevo pensando que todo será mejor.

Aún así, y habiendo estado alejada de los posteos durante casi tres meses, quisiera retomar mi actividad con una variante: la de expresar lo que siento y deseo para mi labor, la cual vengo desarrollando desde el año 2007 en la especialidad de Educación y Seguridad Vial más RSE, rubro que incorporé hace un tiempo intentando unir la labor de las empresas en ese sentido y buscando ser un medio -de difusión y comunicación-para llegar al gran público de la periferia.

Lamentablemente hoy, tengo que reconocer que algo no hice bien, o bien que todo cambia tan radicalmente que estamos nuevamente en un punto en el que no sabemos muy bien qué queremos; ni el público, ni las empresas que ansiamos nos apoyen a través de su acciones de RSE, ni de los medios on line o digitales. Hoy las personas, ante la crisis socio política y económica global que vive el mundo,  aparentemente buscan contenido light, de autoayuda, entretenimiento pasajero o que apoyen lo que de antemano resolvieron que desean realizar.

En este rubro de la Educación Vial por ejemplo, parecería que los cursos, las informaciones, las campañas, dieran un gran resultado pero, al menos en mi experiencia, no es así. En la calle se ven los no resultados por mencionarlos de alguna manera. Si fuesen efectivos, deberíamos ver un orden en el tránsito, menos agresiones de conductor a conductor o de peatones entre sí. Es un todos contra todos y si sumamos las manifestaciones, los piquetes, las contradicciones del gobierno de la ciudad, las “obras” que supuestamente mejorarán el hábitat ciudadano, podemos afirmar que la Ciudad de Buenos Aires es un verdadero infierno.

Desgraciadamente, y a pesar de las múltiples mini asambleas organizadas por Comunas, el resultado es muy pobre porque no llegan a cubrir los faltantes. Faltan controles, sanciones para los que transgreden las normas, muchos ni las conocen, hay muchos extranjeros que se trasladaron aquí y cometen infracciones porque no conocen nada, en fin, que todo ésto hace que algunos como en mi caso, estemos algo desilusionados y bajoneados; y más cuando hacemos un trabajo de concientización que no recibe recompensa alguna. Los medios -y a ésto no escapan los digitales- se mantienen con publicidad, la publicidad es otorgada por empresas interesadas, no en vender más sino en apoyar causas a través de la RSE. pero, creo que muchas empresas no entienden bien de qué se trata ésto y mandan gacetillas en las que promocionan a “celebrities” o a deportistas famosos, etc. es decir, no apoyan causas, apoyan o sponsorean individuos. Algo para seguir reflexionando.

¿Qué hacer ante este panorama? no lo sabemos bien, estamos nuevamente en crisis y en el “sálvese quien pueda” y agregaría…a costa de quien sea. Las empresas recortan sus aportes en publicidad pero no disciernen nada, no contemplan nada, no comunican bien por qué sí o por qué no aportar a un medio determinado. Son contadas las empresas que valoran un medio por lo que es y no caen en la trampa de “amiguismo”, de premiar al amigo, al simpático, al cool, que al que se desloma por entregar calidad a su público.

Y no estoy expresando rencor o envidia, simplemente describo una realidad que hace que sea muy difícil seguir apostando a la educación, sea vial o general y la seguridad vial será en el futuro, un tema menor, ya que los automóviles saldrán a la venta provistos de todos los chiches necesarios para que el conductor tenga que pensar y hacer cada vez menos. Vamos hacia una sociedad de no pensantes, de personas que sólo serán consumidores de tecnología, esperemos que sepan usarla y la apliquen bien.

Mientras tanto, alabo la constancia y el empeño que ponen muchos formadores en la capacitación de conductores; lamentablemente tienen poca prensa.

Y mientras tanto, seguiré adelante con este medio en la medida que voy trabajando para concretar algún apoyo privado o estatal o ambos para seguir impulsando la educación en sentido amplio.