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El 5 de junio se celebra el Día mundial del medioambiente y es bueno recordar algunas cuestiones que tienen que ver con los vehículos y su incidencia en la contaminación ambiental y por ende en la salud de las personas, tanto por emisión de gases nocivos producto de malas combustiones, por el ruido o por otras causas.

Entre las recomendaciones más necesarias figuran las siguientes:

Prestar atención al caño de escape

Todos los conductores saben que los gases procedentes de la combustión salen a través del caño de escape, y que éste tiene una serie de tramos unidos entre sí. El primero está formado por los colectores de escape, o tubos que recogen los gases procedentes de los distintos cilindros, el segundo es un tramo intermedio que puede no existir en algunos modelos por la corta distancia a recorrer y el tercero y último, lo forma el silencioso o parte más ancha del tubo de escape, donde se enfrían los gases y se reduce el ruido que éstos puedan producir al salir al exterior.

Independientemente de estar prohibido, no se debe circular con el escape «libre», no sólo por las molestias que se pueden ocasionar a los demás, sino por el peligro que ello supone para el propio conductor, ya que durante un largo trayecto produce aturdimiento de los sentidos , dolor de cabeza, de oídos, etc, con un malestar general  que predispone a sufrir un accidente. Si un vehículo produce más ruido del normal, será necesario saber el motivo, y reparar la avería lo antes posible. Si existiera rotura o perforación del tubo de escape en su primer tramo, se evitará circular con el automóvil en tal estado, ya que por esta parte pasan los gases a una enorme temperatura, prácticamente en llamas, con el peligro que ello supone de incendio. Además, el compartimento del motor se llena de gases tóxicos, y hay que recordar que en el habitáculo se han practicado diferentes orificios en comunicación con el motor, a fin de llevar lo más cerca del conductor los diferentes mandos como el acelerador, embrague, freno, dirección, cables eléctricos, etc. Normalmente, estos orificios están bien sellados con juntas de goma, evitando que penetren los gases procedentes del motor, pero es el conductor el que debe comprobar el estado de estas juntas para evitar su intoxicación. También deberá comprobar las gomas que rodean las puertas, ventanillas y maletero, verificando su estanqueidad, y evitando que penetren en el interior tanto los gases como el agua, intoxicando o produciendo la corrosión de la carrocería.

Convendrá comprobar, además, que los gases salen por el final del tubo de escape, ya que si escaparan por algún punto intermedio, podrían igualm ente penetrar en el interior del habitáculo por algunos resquicios de la carrocería o por las mismas ventanillas abiertas, en el supuesto de estar el vehículo detenido. Igualmente si entran en contacto con el aire frío del exterior, debido a las altas temperaturas a las que salen, producen explosiones que pueden ser peligrosas, además de molestas.

Revisar el sistema de calefacción

La calefacción consiste normalmente en hacer pasar una corriente de aire, procedente del exterior, por un radiador de agua caliente que, a la vez, sirve de refrigeración al motor. Este aire se calienta y penetra en el interior del vehículo por distintas canalizaciones. Así pues, este aire calentado y que viene del exterior, no supone en principio peligro alguno para los usuarios del vehícu lo, siempre que las juntas y el aislamiento con el motor sean correctos.

Otros vehículos, por el contrario, no ofrecen las mismas garantías, al consistir su calefacción en aire procedente del motor, normalmente el aire situado en las inmediaciones de los colectores de escape, que son la parte más caliente de aquél, por lo que, si hubiera una fuga de gases, serían introducidos directamente en el interior del vehículo, siendo prácticamente inevitable la intoxicación, sobre todo teniendo en cuenta que estos gases son incoloros, insípidos e inodoros.

Prestar atención al carburador

Si el carburador funciona correcta mente, la mezcla será lo más perfecta posible, pues se conseguirá un mejor quemado de aquélla, aumentando la cantidad de anhídrido carbónico y disminuyendoproporcionalmente la proporción de monóxido de carbono que, como se sabe, es sumamente tóxico. Con el motor al ralentí pueden detectarse las anomalías más graves: una mezcla demasiado rica se detecta por la expulsión de humo negro por el tubo de escape; una mezcla demasiado pobre produce explosiones al escape. Sin embargo, el mejor sistema para comprobar la adecuada regulación del carburador es la utilización de un aparato analizadorde gases de escape, del que disponen los talleres especializados ylos servicios públicos de inspección de vehículos.

A partir del año 1993 ningún vehículo nuevo tiene carburador, al estar la mezcla regulada electrónicamente por la sonda l.

Otras precauciones a tomar para evitar la contaminación

Además de lo indicado anteriormente, para evitar la contaminación se debe:

  • No arrojar por la ventanilla a la vía o sus proximidades desperdicios, envases vacíos, periódicos, plásticos, restos de comida, colillas, etc. Con ello, además de contaminar, se está demostrando una grave falta de educación cívica.
  • Recuérdese que no es aconsejable fumar mientras se conduce y que, si se fuma, las colillas deben depositarse en el cenicero, pues para eso lo llevan los vehículos, no tirarlas al exterior porque, además, se pueden provocar incendios, especialmente en verano.
  • No derramar sobre la vía pública ni en las alcantarillas el aceite ya usado al cambiarlo por otro nuevo.
  • Impedir que caigan al suelo gotas de aceite o grasa por un deficiente mantenimiento y cuidado de los sistemas de engrase o de los recipientes o conductos que contienen el lubricante.
  • Lavar el vehículo en establecimientos, garaj es especializados o túneles de lavado, no enespacios abiertos o en la vía pública.
  • Evitar la utilización, en su caso, del starter o estrangulador por más tiempo del imprescindible.
  • Parar el motor en caso de paradas o estacionamientos del vehículo y en el de detenciones motivadas por embotellamientos o congestiones de tráfico prolongadas.
  • Evitar los acelerones, arrancadas y detenciones bruscas a un régimen alto de revoluciones. Se debe conducir y acelerar con suavidad y evitar la conducción agresiva y espectacular que, además de aumentar el consumo de combustible, contamina más y reduce la vida del vehículo.
  • Las marchas largas son preferibles a las cortas, ya que producen menos ruido y se gasta menos combustible.
  • Evitar la caída al suelo de combustible no quemado. A tal efecto, no está permitida la circulaciónde vehículos de motor de combustión interna o diesel (gasoil) que no estén dotados de un dispositivo que evite la caída al suelo de combustible no quemado, o lancen humos que puedan dificultar la visibilidad a los conductores de otros vehículos o resulten nocivos.
  • Mantener adecuadamente el vehículo y cuidar la presión de lasruedas. Aumentará la seguridad y se consumirá menos combustible y, por tanto, se emitirán menos gases contaminantes. Un automóvil con los neumáticos mal hinchados consume, al menos, un 5% más que con las ruedas a la presión recomendada por el fabricante.
  • Colocar de forma adecuada la carga y no llevar las ventanillas abiertas, porque ello afecta negativamente a la aerodinámica del vehículo e incrementa el consumo de combustible.
  • Circular no rebasando los límites máximos de velocidad permitidos. La conducción a gran velocidad, además de aumentar el ruido del motor y del rozamiento del vehículo con el aire,aumenta el consumo de combustible. Si un vehículo circula a más de 100 kilómetros por hora, incrementa el consumo de combustible en un 35%.  La emisión de contaminantes a la atmósfera es directamente proporc onal a dicho aumento.

Evitar los ruidos excesivos e innecesarios. Para ello se debe:

  • Evitar el uso de tubos resonadores, que están prohibidos.
  • Acelerar con suavidad, evitando los acelerones bruscos y la conducción espectacular que,además, aumentan el consumo.
  • Evitar el uso de claxon o bocinas que produzcan ruidos estridentes o notas musicales variadas, cuyo uso está prohibido.
  • Usar las señales acústicas solamente en casos excepcionales de peligro o cuando así lo prevea alguna norma y, cuando se use, hacerlo de manera breve y suave, nunca a bocinazos, evitando su empleo inmotivado o  exagerado. El empleo indiscriminado de las señales acústicas o del equipo de audio del vehículo constituye una fuente muy importante y perjudicial de contaminación acústica.
  • Evitar comportamientos que provoquen a otros usuarios a hacer un mal uso de las señales acústicas.
  • Mantener siempre el tubo de escape en buen estado de conservación y, tan pronto se deteriore, proceder a su reparación o cambiarlo por otro nuevo.
    Fuente: Documento elaborado y publicado dpor la DGT en el año 2011 «Cuestiones de seguridad vial, conducción eficiente, medio ambiente y contaminación».
    Imagen: www.comosomosdigital.com.ar