Estamos ya casi al inicio de las clases y muchos niños concurren a la escuela utilizando el transporte escolar. Aquí van algunos consejos para tener en cuenta tanto por parte de los niños como de sus padres, de quienes será la responsabilidad de hacérselos cumplir a sus hijos y así hacer más seguro su traslado durante todo el año.

Consejos y recomendaciones

El 90% de los accidentes del transporte escolar se produce, según Naciones Unidas, cuando los niños suben y bajan del vehículo. Por ello, es fundamental que los padres y los propios niños sepan en todo momento cómo actuar y los aspectos que deben tener en cuenta para una mayor seguridad.

Para los niños

Camina sin prisas y evita riesgos. Hay que llegar a la parada con tiempo suficiente, al menos cinco minutos antes de la hora a la que pasa el autobús.

Cruza con cuidado. La calle se cruza siempre por delante del autobús y se camina por la acera. Si no hay acera, camina por el borde de la carretera hasta llegar a una distancia grande (de al menos 3 metros) por delante del autobús, pero antes de cruzar asegúrate de que el conductor te ha visto y entiende que vas a cruzar. Recuerda que debes mirar, siempre, primero a la izquierda, después a la derecha y luego, otra vez, a la izquierda.
 
Mantén la distancia de seguridad. Cuando se acerca el autobús debes mantenerte al menos a dos metros de distancia. No camines por detrás del transporte, es posible que el conductor no te vea y puede atropellarte si da marcha atrás.
 
No recojas los objetos que se te caigan cerca del autobús. Pide al conductor o al acompañante que los recojan por ti.
Debes hacer siempre caso al adulto que acompaña al conductor. Dentro del autobús no hay que gritar ni alborotar. Las señales y otros elementos de seguridad del vehículo no son para jugar. Además, no hay que distraer al conductor.
 
No se puede comer en el autobús escolar. Es obligación de quien usa el autobús escolar dar un buen trato a los asientos y cuidar y mantener limpio el vehículo.
Conviene subir y bajar cómodamente. Utiliza los asideros para evitar caídas y vigila que la ropa con colgantes y las mochilas o bolsas escolares no se enganchen en los pasamanos o con las puertas del micro. Cuando subas al vehículo, no empujes a los demás niños y siéntate en tu asiento rápidamente.

Para padres y madres

Corresponde a padres y madres, como principales responsables de la educación de sus hijos, enseñar a sus hijos a comportarse con seguridad como peatones y a respetar las reglas básicas en el autobús.
 
Sea un correcto peatón. Sus hijos aprenderán a serlo también y caminarán mucho más seguros.
 
Reclame un comportamiento cívico. Los niños deben hacer siempre caso a los responsables -conductor y acompañante- del autobús. Este vehículo es un lugar más de convivencia en el que es necesario exigirles un buen comportamiento en todo momento, por ellos mismos y por los demás.
 
No deje de prestar atención. Conviene que los progenitores se pongan de acuerdo con otros padres y madres, de manera que haya siempre un adulto en la parada del autobús, especialmente cuando se trate de niños menores de 9 años. Si los escolares son mayores de esta edad, conviene que vayan en grupo a la parada para que resulten más visibles por los conductores de los vehículos.
 
Procure que el niño tenga la mochila preparada. Ir con prisas puede ser peligroso porque hace olvidar las medidas de precaución básicas. Además, corresponde a los padres eliminar, acortar o reemplazar los sistemas de sujeción de la ropa o accesorios que puedan engancharse en los aparatos de juego del patio, en las cercas, en las puertas o en las barras y pasamanos del autobús.
Estacione su coche en el lado en que para el autobús. Evite estacionar en el lado contrario de la parada del autocar porque obligaría al menor a cruzar la calle.
 
Avise si decide recoger usted mismo a su hijo. Se aconseja dejar un escrito en la escuela en el que conste, que bajo su responsabilidad, no utilizará ese día el transporte escolar.