El intenso temporal del viernes pasado dejó como consecuencia una gran cantidad de vehículos inundados que hoy esperan ser reparados en los talleres. Promoviendo la filosofía de la reparación segura, CESVI ARGENTINA brinda una serie de tips para que en el taller se logren recuperar a las condiciones originales un vehículo que estuvo durante largas horas bajo el agua.

El tiempo que transcurre entre la inundación y el momento en que se le da servicio a la unidad debe ser el menor posible, la corrosión y el óxido en los conectores y la electrónica avanzan velozmente.

Siempre que uno ya esté en el tránsito, se debe tratar de seleccionar vías de circulación o zonas más altas de la ciudad. De esta forma disminuiremos la posibilidad de que a nuestro vehículo le ingrese agua por las tomas de aire del motor. Muchas veces (hay excepciones) si se transita por las calles cercanas a las vías del tren (incluso de algunas rutas nacionales) el agua no llega a generar inundación, puesto que estos lugares son más altos que el resto de la ciudad. En zonas rurales, se debe circular por rutas o caminos principales, también autopistas.

Cuando se circule por vías que tienden a inundarse, y las mismas están anegadas, no avance. Trate de retomar hacia una vía alternativa. En caso de dudar si se puede traspasar o no el sector comprometido, vuelva marcha atrás y retome por otro lado.

Es recomendable verificar la información sobre el estado de las vías y comprender la complejidad de la situación. Es aconsejable conocer antes de salir y poder armar un mapa virtual para saber qué lugares son a los que podrá acceder y cuáles no.

La acumulación de agua en la calzada puede generar el llamado efecto aquaplaning, es decir, que el parche de contacto del neumático no desaloja el agua que se encuentra entre este y el asfalto.

Avisar a los servicios de emergencia. Al advertir árboles caídos, cables, etc, es necesario dar aviso a los Bomberos, Defensa Civil, o la Policía (esta se encargará de comunicar a los servicios comunales que correspondan).

En caso de caer inevitable en vías inundadas, descienda del vehículo si el mismo queda a la deriva. Ante la posibilidad de que su vehículo quede varado en un sector profundo baje del mismo y diríjase con rapidez a un sector alto, el más cercano.

En días de lluvia, es importante recordar que debemos transitar con precaución y a baja velocidad, aumentando las distancias de seguimiento entre vehículos. Esto es debido a que la distancia de frenado aumenta por la baja adherencia del neumático y la calzada humedecida, añadiendo que los frenos tampoco funcionan de forma adecuada.

A continuación detallamos las acciones básicas que se deberán realizar para no dañar los elementos, conservarlos e identificar los averiados:

No dar marcha, es imperativo adecuar las condiciones de la unidad antes de intentarlo ya que existe riesgo de inutilizar más componentes electrónicos o mecánicos.

Desconectar la batería y quitar el filtro de aire. Si la unidad tiene Intercooler (es muy común en los diésel) también hay que quitarlo ya que es probable que tenga agua.

Desmontar las bujías si es nafta o los precalentadores si es diésel.

Verificar el nivel de aceite del carter, si es mayor al máximo habrá que quitarlo, en caso de que sea menor lo podemos dejar para continuar con las pruebas (luego se reemplazará junto con el filtro).

Limpiar los conectores de toda la instalación eléctrica que se sumergió tanto en el vano motor como en el habitáculo. En caso de no conocer el nivel que alcanzó el agua, se puede guiar por marcas en los tapizados de puertas y butacas. Atención: el posicionamiento de las unidades electrónicas, computadoras y estaciones de interconexión es particular en cada vehículo, todas deben ser acondicionadas.

Verificar que el combustible NO contenga agua, para ello debe quitar el tubo de suministro que proviene del tanque y extraer al menos dos litros (si verifica con un volumen menor, no está verificando el fluido del tanque, solo el contenido en el filtro y el tubo). En caso de encontrar agua deberá vaciar el tanque y limpiarlo y rearmar reemplazando el filtro. Atención: protegerse los ojos. En algunos vehículos el combustible se encuentra bajo presión aún con el motor detenido, por eso verifique la existencia de fugas en cada acople intervenido.

Conectar la batería y accionar el arranque en forma directa utilizando un cable remoto desde la batería al automático del motor arranque (no utilizar la llave) durante 15 segundos. Atención: es probable que por los agujeros de las bujías se expulse violentamente el agua que se acumuló en los cilindros, protéjase los ojos.

Rearmar los componentes de motor y dar marcha con la llave de arranque. En el caso de que no arranque no se debe insistir, concurrir a un servicio especializado para un diagnóstico electrónico.
En los motores que tienen múltiple de admisión largos estilo caracol, el agua se aloja en la parte inferior por lo que requiere mayor atención ya que si el motor arranca, al acelerarlo el caudal de aire arrastra el agua hacia los cilindros, y esto trae como consecuencia la deformación de las bielas e incluso su rotura. Una buena herramienta es la pistola de aire, para quitar el agua del alternador, tensores de correa y todo elemento de difícil acceso.

Se deberán reemplazar todos los fluidos y filtros:

1. Aceite de motor y filtro.
2. Filtro de aire.
3. Filtro de combustible, solo en el caso de entrada de agua al tanque.
4. Filtro anti polen (si posee).
5. Fluido de freno, lavando el circuito
6. Fluido de dirección hidráulica (si posee).
7. Fluido lava parabrisas / luneta.
8. Aceite de caja de velocidades (manual o automática).
9. Aceite de diferencial.

Dependiendo del tiempo de inmersión elementos como los rodamientos de rueda, homocinéticas de semiejes, levantavidrios, etcétera, requerirán especial atención. Incluso, algunos modelos pueden no arrancar por tener el tubo de escape lleno de agua. Por este motivo, se debe colocar el auto en un ángulo adecuado para escurrirlo o desmontarlo.

Prensa Cesvi Argentina