conductores mayores

Los conductores mayores deben tener mayores precauciones al conducir, ya que los reflejos y las condiciones físicas a veces, van disminuyendo con el pasar de los años, de ahí que es preferible concientizarse de los «no».

  • no conducir con escasa visibilidad,
  • evitar días de tráfico denso
  • no automedicarse

son algunas medidas de precaución que deben tomar los conductores senior.

En las rutas y caminos hay que tener cuidado porque las rotondas, curvas cerradas o las maniobras que requieren cierta rapidez, pueden convertirse en una trampa mortal para los conductores mayores. A nadie se le escapa que la edad deteriora las facultades físicas de las personas. Es indiscutible que  ya no se tiene la misma capacidad visual o auditiva con 40 que con 60 años y las reacciones van siendo cada vez más lentas. Por ello se complica la conducción y se hace más peligrosa tanto para ellos mismos como para el resto. Conviene no perder de vista que muchos estudios indican que el factor humano en la conducción es la principal explicación de la siniestralidad. Por ello las personas mayores de 64 años, deben prestar especial atención a la conducción y evitar una serie de conductas.

Más cautos al conducir

Los accidentes no suceden por azar. Detrás, hay factores y conductas de riesgo prevenibles y evitables que se hacen más evidentes a partir de los sesenta y cuatro años.

Pero la conducción no se debe prohibir sólo por ser mayor de cierta edad, sino por el hecho de no estar capacitado para hacerlo. No se trata de privar del uso del vehículo sino de advertir que, conforme la persona vaya mermando sus capacidades y aptitudes, debe ir aplicándosele diferentes restricciones en su movilidad y en el uso del vehículo.

Limitaciones físicas que van apareciendo

En la vista 

    • menor rendimiento en los movimientos oculares
    • dificultad para la adaptación a la oscuridad

pérdida de sensibilidad al contraste.

En el oído

  • dificultad para escuchar sonidos en zonas muy ruidosas
  • algunos sonidos parecen muy fuertes
  • zumbidos

En la motricidad

  • menor agilidad en el manejo de los mandos del vehículo que puede aumentar el tiempo para tomar una decisión
  • déficit en la capacidad de movimientos de giro de cabeza, cuello y nivel cervical.

Cambios cognitivos

  • enlentecimiento en el procesamiento de la información
  • cambios a nivel atencional
  • disminución de la capacidad de seleccionar los estímulos que son relevantes para la tarea de conducir

Por ello, deberían tener en cuenta lo siguiente antes de ponerse al volante

Condiciones ambientales

  • No  conducir cuando se den condiciones meteorológicas adversas, como lluvia intensa, nieve,  niebla.

Recorridos

  • no  hacer itinerarios desconocidos y evitar las horas pico y los trayectos complicados.

Nunca de noche

No circular en los momentos más peligrosos del día como el amanecer o el anochecer por dos motivos: por la falta de iluminación que impide la visión de todos los elementos de la vía y por el deslumbramiento que producen los faros del resto de vehículos. Si no queda otra opción, hacerlo a velocidad moderada y siempre guardando la distancia de seguridad.

Descanso

Los mayores de 65 años no tendrían que conducir más de hora y media sin descansar y en lo posible lo más conveniente sería realizar siempre trayectos de corta duración.

Salud

Los achaques son mayores y más repetidos a partir de los 60 años ,  por ello hay que hacerse revisiones periódicas. En el caso de la conducción conviene someterse a todos los exámenes médicos necesarios si se sufre alguna dolencia o disminución de facultades: vista, tensión, trastornos auditivos, diabetes, etc.  ya que la mayor parte de los accidentes de las personas mayores no se debe al incumplimiento de las normas de tráfico o la temeridad, sino a la pérdida de las facultades psicomotoras. Además, conviene vigilar la automedicación y ajustar la dosis según la edad y el estado físico.

Maniobras

Los giros en los cruces pueden desembocar en accidentes mortales. En las intersecciones el conductor mayor debe mirar varias veces a ambos lados de la carretera antes de proseguir y extremar las precauciones a la hora de girar. Se sabe que es más frecuente la colisión en un cruce con un conductor mayor cuando tiene que girar a la izquierda.

Sistemas telemáticos

Un estudio de la Universidad de Michigan manifiesta que, comparados con jóvenes de entre 18 y 30 años los sujetos de mayor edad sometidos a examen prestaban más atención a los instrumentos telemáticos que a la propia conducción, lo que aumentaba el riesgo de sufrir un accidente. Los investigadores han descubierto que las personas de más edad tardan como mínimo un 33% más en leer un mapa electrónico mientras conducen en una simulación, que las personas jóvenes. En una prueba con un vehículo real, la diferencia se situaba entre el 40% y el 70%.

Este estudio sugiere que los servicios telemáticos que se incluyan en el automóvil deben tener en cuenta que también pueden ser utilizados por personas mayores. En este sentido, en 2012 un equipo de la Universidad de Newcastle, en el norte de Inglaterra, inventó el Granny-Nav («navegador abuelita»), con el que los conductores de edad avanzada podrán sentirse más seguros durante la conducción, y más independientes.

Los automóviles

No conviene que los conductores senior tengan modelos de autos tradicionales o difíciles de conducir, sino que deben contar con dirección asistida o con cambio de marchas automático, pedales de gran superficie y retrovisores grandes, tanto interiores como exteriores colocados a ambos lados del vehículo. Siempre que sea posible, debería haber dispositivos automáticos para los limpiaparabrisas y el encendido y apagado de luces.

Cuándo dejar de conducir

Los mayores de 80 años optan por seguir conduciendo su vehículo antes que usar el transporte público. Si bien es cierto que a partir de los 75 años se produce un cambio, hasta ese momento el primer motivo de desplazamiento con su coche era el ocio o turismo, a partir de esta edad el primer motivo son los desplazamientos por gestiones domésticas.

Para saber cuándo ha llegado el momento de dejar de conducir, se puede solicitar a un familiar o amigo de confianza que acompañe al mayor para valorar su modo de conducción. Hay circunstancias en que conviene transmitir a la persona mayor, por doloroso que sea, que tiene que dejar el volante por su seguridad y la de los demás. No es tarea fácil ya que puede lastimar su autoestima, pero se puede comenzar de a poco, con recomendaciones para que viaje acompañado con mayor frecuencia y para que se alterne al volante con un acompañante.

En realidad, algunos conductores senior reconocen que cuando conduce un acompañante más joven se relajan y dejan de sufrir con una actividad que les empieza a parecer difícil e incómoda. De esta manera el viaje suele ser más seguro y agradable.

Fuente: Consumer