Cuando una persona accede a la licencia de conducir en la Ciudad de Buenos Aires, se le pide que circule con un cartelito con la letra P en su automóvil, el cual los identifica como principiantes. Así lo dispone el Código de Tránsito de la Ciudad pero no siempre se cumple.

Qué dice la Ley

El Código de Tránsito de la Ciudad, establece que: “El conductor que obtiene su licencia por primera vez, cualquiera sea su edad, es habilitado sólo por un (1) año y debe conducir durante los primeros seis (6) meses llevando visible en la parte inferior del parabrisas y la luneta del vehículo, un distintivo de diez (10) por quince (15) centímetros con la letra “P” en color blanco sobre fondo verde que identifica su condición de principiante. El distintivo es entregado por la entidad otorgante junto con la licencia habilitante.”

El cartoncito verde confeccionado en la Imprenta de la Ciudad, y que parece un certificado de vacunación, con una P casi ilegible en el frente, adhiere al artículo 13 de la Ley Nacional de Tránsito y consigna que por seis meses, el portador, un principiante, deberá mostrar este documento y restringir su ámbito de circulación. La idea no es castigarlo: la idea es proteger a los demás de alguien que se considera legalmente aún inexperto y, de paso, proteger al propio novato de las inclemencias del tránsito porteño. Pero, obviamente, nada de esto se cumple. Unos dicen que no reciben el cartelito. Si lo reciben, no lo usan, porque acá todos nacimos sabiendo. Y, desde los organismos que deben controlar lo que la ley escribe, se argumenta que es una tarea imposible. En tanto, siguen otorgándose licencias y produciéndose accidentes. Un cóctel mortal.

En Alemania casi no hay policías de tránsito porque la gente incorporó como conducta la seguridad vial pero en la Argentina aún se espera un cambio cultural que comprometa más a los conductores y no ponga el acento solo en los controles si no, se necesitaría un agente por cada conductor.

Todos tenemos responsabilidad frente a la seguridad vial y las aguas están divididas entre quienes piensan en la necesidad de hacerse responsables y los que esperan todo de los controles. En una oportunidad, al ser consultado por un diario el Ing. Gustavo Brambati, de CESVI expresó que “La idea es que los experimentados se solidaricen con los conductores noveles, que sean tolerantes. Pero además ayuda con los controles, porque un conductor novato puede conducir sólo por sitios de bajo riesgo. Es vital entender que muchos accidentes se generan por la falta de experiencia, que es un valor en la conducción“.

En algunos países de Europa las faltas cometidas por los principiantes aumentan su gravedad pero en la Ciudad de Buenos Aires no se contempla una sanción para quienes no se identifiquen con la letra P. También en otros países los principiantes tienen vedado conducir de noche, a menos que los acompañe alguna persona con experiencia en la conducción y aplican la tolerancia cero para el consumo de alcohol. El hecho es que aún en Argentina nos queda mucho por aprender