Mujer-al-volante

Estadísticamente las mujeres demuestran una muy inferior participación como conductoras involucradas en accidentes viales graves (es decir aquellos que como consecuencia generan como mínimo una lesión de fractura hasta muerte).

Y este dato se encuentra proporcionado a la cantidad de mujeres habilitadas para conducir automotores (es decir que no sirve la excusa de sostener que son menos las mujeres que los hombres conductores).

De hecho en el mundo desarrollado (Europa y EEUU) las mujeres ya alcanzan casi el 50 % de los conductores, en promedio.

El escenario mundial demuestra una constante: difícilmente la mujer conductora de automotores se involucre en más del 10% de los accidentes viales graves.

Las mujeres tienen en sus vidas menos riesgos de sufrir un accidente con heridos al ser ellas las conductoras. Esto se debe en gran parte a que manejan menos kilómetros que los hombres, pero también a que los varones suelen asumir conductas más arriesgadas y por lo tanto están más expuestos al riesgo. Ello ocurre no sólo en el tránsito, sino en todo tipo de accidentes.

Las conductoras jóvenes (17-25) tienen una tasa de accidentes 2,5 veces superior a la de las mujeres de edad media, pero aún así es la mitad de la tasa de los hombres. Sin embargo, las conductoras mayores tienen una tasa de accidentes cercana al doble de la de los hombres de edad similar.

La mayoría de los accidentes son causados y/o protagonizados por hombres. Los conductores jóvenes (17-25) tienen una tasa de accidentes que supera en más de tres veces la de aquellos con más experiencia.

 Fuente: ISEV