En la Argentina en la ciudad de Reconquista, provincia de Santa Fe, se desarrolla un interesante proyecto municipal denominado Plan Integral de Seguridad Vial, orientado a la prevención vial.

En una primera etapa, un conjunto de payasos ubicados en la vía pública, con megáfono en mano, se acercaba a los infractores para ponerlos en evidencia ante la gente, o premiaba con caramelos a los buenos conductores.

En esta segunda etapa, se brinda una capacitación teórico-práctica en las escuelas y los alumnos, junto con los inspectores, penan moralmente a los conductores que no cumplen con la ley, controlan el tránsito, piden la documentación pertinente (licencia, tarjeta verde, patente, seguro) y exigen el uso del cinturón o casco, según corresponda.

«Si se detecta una infracción, los alumnos labran un acta y le establecen una «multa moral». El propósito es generar un proceso de toma de conciencia en la población.

Creo que todos debemos apuntar a que se respeten las normas de tránsito y que se eviten los accidentes», explicaron los inspectores destinados al operativo.

Los objetivos son claros: que los infractores sean identificados y que de esta manera comiencen a disminuir las infracciones de tránsito.

Fuente: CESVI Argentina

Comentario:

Buena iniciativa para poner en práctica en cualquier lugar del mundo. Importante es tomar conciencia y pagar por lo que hacemos mal. Claro está que la ley por sí sola no resuelve nada si el sujeto que tiene que respetarla no tiene claro por qué hacerlo.
Toda educación que tienda a cambiar actitudes o modificarlas tiene que estar sustentada en una escala de valores y el primer paso es justamente, la toma de conciencia.

María Inés Maceratesi